Las palabras están enfurecidas
odiando la vida que nos tocó
amando vivir para cambiarla,
rasgando mis dedos queriendo escapar.
Escribo acariciándolas para que honren mi vida
la vida de los demás,
la de nosotros.
Y si un día las palabras se alejan de mi
volveré aquí para recordarlas
todo lo que soy, fui,
lo que son, fueron,
lo que somos juntos, lo que seremos.
Es que el día que mis palabras callen
mi mundo se habrá acabado
todo lo obsequiado sólo por nacer,
y lo que transformé en mis pupilas.
Ese mundo donde estás tú
Las giralunas, las cartas, las telas,
ustedes, los juegos, las historias
y estas palabras que viven
dentro de una pequeña alma.

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