18 ago 2011

El color



Escribí muchas cosas sobre mi pecho,
pero hay tantas formas de borrar la tinta.
Por largo tiempo fui un papel en blanco,
me dejé llevar por la corriente de aire,
caí en un balde de óleo,
me llene de miles de colores,
ahora que más da si la lluvia cae sobre mi
quiero aspirarla, llenar mis pulmones
crecerían, tendrían vida como las flores
el agua se llevaría las cenizas.

Un día me haré un hoyo con una bala
los recuerdos que se han hecho polvo
caerían junto a mis sesos en cámara lenta,
acariciarían al viento como lo hace mi piel
llegarían al piso haciendo arte del término de una vida.

No tengas miedo 
los colores seguirán allí,
es imposible destruirlos todos

Me quemaré
cada cicatriz, cada rasguño
podría borrar cada detalle.
Te conoceré en una nueva vida
te buscaré entre escombros de hielo
se que serás un dinosaurio en la otra vida,
uno verde con morado.
Yo seré un ave de nueve colores,
volaré lo más lejos,
cuando te encuentre seguiré volando,
tan alto como pueda,
sin perderte de vista jamás.
Jamás.







Sueño despierta

Con la mirada perdida esta noche bailó durante  horas, los dedos de sus manos no eran suficientes para contar la cantidad de brazos que tomaron su cintura en cada canción, ni mucho menos para entrelazarlos con los dedos de todos los hombres que intentaron tener algo con ella. Muchos de estos tipos le preguntaban si es que estaba demasiado drogada, o si es que estaba loca porque su mirada perdida tan peculiar no dejaba indiferente a ninguno. Ella sólo se limitaba a contestar que estaba soñando. Luego de esta respuesta, todos hacían oídos sordos, yo me preguntaba si es que tenían miedo o era una respuesta extremadamente complicada para esas alturas de la noche. A pesar que no soy muy impulsivo, la curiosidad por saber que era exactamente lo que soñaba  me hizo seguirla en cuanto salió de la disco. No estoy seguro en qué momento habrá notado mi presencia tras su sombra, pero luego de unos minutos de caminata se detuvo en un parque y sin siquiera voltearse me pidió que me recostara junto a ella en el pasto y como si hubiese sido una orden lo hice de inmediato. El nerviosismo me estaba devorando la cabeza, cada segundo en silencio era como una puñalada así que sin más preámbulos sólo pregunté “¿Qué es lo que soñabas?” Al pronunciar esa simple frase  de pronto su mirada cambió, ahora no estaba perdida, sino, directamente en mis ojos, “Soñaba con encontrarte “, me dijo.