¿Haz observado tu casa? Es increíble como refleja tanto el cambio de la gente, yo aún recuerdo esos ladrillos rojizos, el pasto y la reja que iba sobre un latón. Al entrar, veías los sillones verdes y el piso rojo, de esos que se les pegaba la tierra y te ensuciaban las rodillas rojas si te lanzabas sobre él. Avanzando por la casa, te encontrabas con las piezas, todo el espacio era más pequeño y en el patio trasero habían dos árboles enormes que tenían limones y naranjas, el problema era que salir allí daba miedo porque los perros de los vecinos eran enormes y ladraban mucho, siempre creí que el de más atrás lograría saltar y comernos a todos.
En ese tiempo tú y él eran mi todo, todavía no tenían el trabajo de ahora, no tenían las teles caras, los juegos de última moda, los pisos y rejas costosas, ni mucho menos una casa grande, tampoco se habían detenido en los objetos, ni habían dejado de vivir...
Yo en ese entonces, aún no tenía la suficiente conciencia de todo lo que pasaba, no juzagaba a nadie, sólo quería jugar en los árboles, comer helado y armar mis tribus con frazadas amarradas a la reja y cintillos sobre mi cabeza. Pero crecí... y me fui en la dirección opuesta a ustedes, pero a decir verdad, creo que fue lo mejor... porque yo jamás deje de moverme.
23 dic 2010
12 dic 2010
Frágil como un volantín...
... Unos ojitos, una guatita apretada, un corazón latiendo más fuerte... ¿Qué más necesitas?
Es tan extraño como alguien puede hacerte feliz con sólo detalles que hacen que tus días sean totalmente distintos a lo normal. A veces hasta lo más cotidiano se hace lo mejor cuando estas con la persona correcta. No es que antes estuviera mal, pero los días son tan distintos ahora... antes siempre dije que quería estar sola, pero había olvidado, lo que era sentir así por alguien.
¿Sabes? Ya no tengo miedo, no planeo alejarme de tu lado ni dejar caer tu manito...
...Yo no necesité nada más que tus ojitos para saber lo que siento, con mi guatita apretada, y mi corazón latiendo más fuerte...
Es tan extraño como alguien puede hacerte feliz con sólo detalles que hacen que tus días sean totalmente distintos a lo normal. A veces hasta lo más cotidiano se hace lo mejor cuando estas con la persona correcta. No es que antes estuviera mal, pero los días son tan distintos ahora... antes siempre dije que quería estar sola, pero había olvidado, lo que era sentir así por alguien.
¿Sabes? Ya no tengo miedo, no planeo alejarme de tu lado ni dejar caer tu manito...
...Yo no necesité nada más que tus ojitos para saber lo que siento, con mi guatita apretada, y mi corazón latiendo más fuerte...
3 dic 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

