23 dic 2010

Con la pelota de trapo...

¿Haz observado tu casa? Es increíble como refleja tanto el cambio de la gente,  yo aún recuerdo esos ladrillos rojizos, el pasto y la reja que iba sobre un latón. Al entrar, veías los sillones verdes y el piso rojo, de esos que se les pegaba la tierra y te ensuciaban las rodillas rojas si te lanzabas sobre él. Avanzando por la casa, te encontrabas con las piezas, todo el espacio era más pequeño y en el patio trasero habían dos árboles enormes que tenían limones y naranjas, el problema era que salir allí daba miedo porque los perros de los vecinos eran enormes y ladraban mucho, siempre creí que el de más atrás lograría saltar y comernos a todos. 
En ese tiempo tú y él eran mi todo, todavía no tenían el trabajo de ahora, no tenían las teles caras, los juegos de última moda, los pisos y rejas costosas, ni mucho menos una casa grande, tampoco se habían detenido en los objetos, ni habían dejado de vivir...
Yo en ese entonces, aún no tenía la suficiente conciencia de todo lo que pasaba, no juzagaba a nadie, sólo quería jugar en los árboles, comer helado y armar mis tribus con frazadas amarradas a la reja y cintillos sobre mi cabeza. Pero crecí... y me fui en la dirección opuesta a ustedes, pero a decir verdad, creo que fue lo mejor... porque yo jamás deje de moverme.

5 comentarios:

  1. Creo que deberíamos hablar, te hecho de menos mensa de mi corazón, espero estés bien amiguita linda.

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  2. Sabía que por aquí te iba a poder encontrar!, yo también te extraño amigo de mi corazón :), hay que hablar lo más lueguito posible!

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  3. :D! yo también te adoro tontito!, pucha podemos vernos durante esta semana :(?

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